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Witerico

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Todavía bajo el reinado de Recaredo I (596-601), participó en una sublevación arriana que tuvo lugar en la Lusitania (588), donde un grupo de nobles opuestos al rey, aglutinado en trono al obispo arriano de Mérida, Sunna, asesinó al dux de Lusitania, Claudio, y al obispo Massona. La rebelión no triunfó por falta de apoyo y, precisamente por la delación del propio Witerico. En diciembre de 601 subió al trono un hijo natural de Recaredo, Liuba II (601-603). En verano de 603, Witerico encabezó una sublevación, al parecer incruenta, que acabó con la captura de Liuba II, su destronamiento y la proclamación como rey de Witerico. Este mutiló a su predecesor cortándole la mano derecha con el fin de impedirle volver a reinar, pero poco después, tal vez temiendo intentos de restauración del monarca derrocado por sectores aristocráticos que le eran contrarios, ordenó su ejecución. Witerico desarrolló entonces una enérgica política tanto exterior como interior.

En cuanto a la primera, encabezó diversas ofensivas militares, algunas con éxito, contra los bizantinos del sur peninsular; en este sentido cabe mencionar la toma de Saguntia (Cádiz), situada en la importante calzada de Sevilla a Baesippo (Barbate, Cádiz), inscrita en la campaña por el control del Estrecho de Gibraltar. También intentó reforzar frente a los merovingios la frontera septentrional de la Septimania, objetivo el que se inscribe el proyecto de enlace matrimonial de su hija, Ermenberga, con Teodorico II de Borgoña (595-613; en Austrasia desde 612). La oposición de la poderosa reina madre Bruniquilda —bisabuela, a la sazón, de Teodorico II y de Teodoberto II de Austrasia (595-612)— regente del reino merovingio tras la muerte de su esposo (575), Sigeberto I de Austrasia (561-575), y de su hijo (595) Childeberto II de Austrasia (575-595; en Borgoña desde 592), desbarató el enlace.

Witerico intentó entonces orquestar una gran alianza con Clotario II de Neustria (584-629), el citado Teodoberto II de Austrasia y el lombardo Agilulfo (590-616), aunque tampoco fue más allá de un proyecto. En cuanto a política interior, llevó a cabo una inmensa afirmación del poder real y de su familia frente a la nobleza, especialmente la de la Narbonense, lo que al final redundaría en la conspiración que le llevó a la muerte.

En abril de 610, un complot tramado en el seno de su propia facción (no por miembros de la facción proclive al catolicismo, como venía proponiendo la historiografía clásica) desembocó en su asesinato durante un banquete en la ciudad de Toledo. Le sucedió Gundemaro (610-612), elegido probablemente entre los nobles que urdieron en complot.



TOTAL: 21 monedas expuestas
Anverso

+ VVITTEICUS REX alrededor de un busto esquemático del monarca de frente 

Reverso

+ (CECA) PIVS alrededor de un busto esquemático del monarca de frente